Se trata de una revista satírica, muy politizada, de ideología catalanista publicada en 1902 y hasta 1912, con un plantel de colaboradores de gran prestigio, entre los que estaban Opisso, Cornet, Junceda, Llaverías, Feliu Elias Apa e Ismael Smith. El 25 de de Noviembre de 105 la redacción fue asaltara por un centenar de militares enojados por una caricatura antimilitarista firmada por Joan Junceda.
Fue una prueba de la debilidad del régimen de la Restauración. Costó la dimisión del jefe de gobierno, Eugenio Montero Ríos, y la aprobación de la llamada Ley de Jurisdicciones, que entregaba el enjuiciamiento de todos los delitos “contra la patria o el ejército” a la justicia militar



