Para ver a Gila hablando de su pueblo, uno de sus más famosos monólogos
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Miguel Gila empezó como humorista gráfico en “La Exedra’”, revista editada en Salamanca hacia los años 1943. Más tarde trabajó en La Codorniz y en Hermano Lobo y se autoexilió durante una larga temporada a Argentina y Venezuela. Regresó a España en 1985.
Fue pionero de los monólogos de humor. Usaba a menudo un teléfono para llamar a “la guerra” (Para ver una de sus llamadas Pincha aqui) y, sorprendentemente, nunca decía tacos. Hizo popular la muletilla: “¡Que se ponga!”.
Una de sus últimas apariciones fue en “El club de la comedia“.
Si quiere ver una de sus actuaciones en ese programa. Pinche aqui





